No es habitual que un edificio declarado bien de interés cultural esté a la venta. Sin embargo, el que hoy nos ocupa busca dueño, pero no uno cualquiera: alguien que esté dispuesto a adquirirlo y a cuidarlo como se merece una joya arquitectónica de este calibre.
De hecho, tiene a más de un interesado en adquirirlo por 4.635.000 euros para rehabilitarlo parcialmente y convertirlo en un parador, en un hotel rural de lujo o en un lugar donde celebrar eventos de todo tipo.





