Tal y como explica el profesor de la Universidad de Sevilla Servando Álvarez, «El agua que se recoge para tirarla a la red de saneamiento está a una temperatura de 19 grados». El agua que servirá para enfriar el aire procede de la capa freática y cuenta con una temperatura constante durante la mayor parte del año.
Objetivos del proyecto de refrigeración natural de Sevilla
Los principales objetivos de este proyecto bioclimático bajo la avenida Thomas Alva Edison en el Parque de la Cartuja son los siguientes:
- Recuperar la vida en la calle Thomas Alva Edison como espacio para la transformación y activación urbana.
- Probar un modelo basado en la sostenibilidad y la eficiencia en el que participen las ciudades y los ciudadanos para mejorar el ambiente urbano.
- Fomentar los espacios como punto de encuentro de la ciudadanía mejorando el confort y la sensación térmica en espacios abiertos.
- Rediseñar los espacios al aire libre con soluciones innovadoras para crear espacios agradables con condiciones de confort.
- Analizar la posibilidad de replicar este proyecto innovador en zonas de Sevilla o en otras ciudades.
- Posicionar a Sevilla como ciudad especializada en el cambio climático y en la adaptación urbana para recuperar la vida en la calle.
Espacios del proyecto Cartuja Qanat en Sevilla
El proyecto recoge varios puntos concretos en el Parque de la Cartuja: el anfiteatro de la EXPO’2, el zoco y la isla atemperada, diseñada para atemperar con refrigeración natural la conexión entre ambos espacios.
Anfiteatro de la EXPO’92
El anfiteatro es un espacio que fue usado para la EXPO’92 y que tiene una capacidad para 200 personas. Como estrategia para el control climático en este punto, el aire se enfría usando el agua del estanque anexo y a través de los qanats. Este aire se distribuirá por el escenario y la zona de las gradas.
Zoco
Otro de los puntos es el zoco, un espacio nuevo con forma rectangular y una superficie de 750 metros cuadrados que servirá para la celebración de eventos. Esta zona está situada a dos metros bajo el nivel de la avenida, lo que permite minimizar el aire cálido, ya que la masa de aire frío es la que tiende a ocupar las zonas bajas.
Isla atemperada
La isla atemperada es un espacio abierto que incorpora una serie de elementos y mobiliario ideado para servir como nexo de unión atemperado entre los espacios anteriores. Estas son algunas de las soluciones incorporadas, según el proyecto Cartuja Qanat:
- Celosía y barreras húmedas verticales.
- Pavimentos drenantes.
- Mobiliario urbano para el confort ambiental.
- Cubierta fría semitransparente con una lámina de agua en circulación.
- Instalación fotovoltaica.
También sería interesante que en nuestras ciudades no se realizasen proyectos urbanístícos y de planeamiento urbano de plazas «duras» que son fáciles de mantener pero un secarral insoportable en verano y muy frías en invierno. Se requiere una reinversión de especies vegetales adaptadas a cada zona climática, que ayuden a limpiar el aire y realicen una función termoreguladora. Esta moda de poner plazas de cemento, lisas, con bancos a pleno sol no son operativas y no se usan. Eso sí, con un manguerazo las limpias. Por otra parte, realizar un estudio de crear techos verdes o integrar especies vegetales en las fachadas de los edificios, con enredaderas, que también hacen la misma función. Se eliminaría mucho uso de aire acondicionado y tendríamos ciudades más habitables y más limpias.
Soy Ingeniero de Montes María y… tienes toda la razón. Una capa vegetal adaptada a la situación geográfica de cada ciudad baja la temperatura siempre, aparte el beneficio estético y de ocio. Ojalá nuestros gobernantes se dejasen de bla bla bla e hiciesen cosas coo las que propones. Felicidades por tus ideas
María aquí en Sevilla están podando los árboles este mes y el anterior y estamos teniendo temperatura de 49 grados y la que sale en los informativos es del aeropuerto que está a un kilómetro de la capital
Alman
El proyecto de isla climática de la Cartuja y zonas de Sevilla no existen solo estuvo el 2022 funcionando y este año no después de haber cojido de la comunidad europea más de 40 millones de euros