Sin embargo, alcanzar esta meta requiere de algo más. Para llevar a cabo un cambio de hábitos en la rutina diaria, es necesario crear un plan realista que podamos cumplir, marcándonos retos y metas factibles.
Comer saludable y en casa
Ligado a lo anterior, comer saludable todos los días y preparar más comida casera es otro de los propósitos más buscados por los españoles. El ritmo acelerado de nuestras vida nos lleva a dedicar poco tiempo a preparar nuestros menús semanales, algo que puede cambiarse fácilmente sin necesidad de pasar muchas horas en la cocina: priorizando alimentos frescos, como las frutas o las verduras, evitando azúcares y alimentos procesados…
Meditar todos los días
Cada vez somos más conscientes de la importancia de la salud mental. La meditación diaria para reducir el estrés ha pasado a ser uno de los objetivos más comunes de los españoles, una herramienta muy efectiva para mejorar la estabilidad emocional y gestionar las preocupaciones y pensamientos intrusivos.
En un espacio de la casa que nos aporte bienestar, lo ideal es dedicar 10 minutos al día a respirar profundamente y no pensar en nada, una actividad relajante que vendrá genial para mejorar nuestro estado de ánimo y reducir el estrés del día a día.
Tener un nuevo hobbie
Aprender un nuevo idioma, tocar un instrumento, escribir un diario, hacer un curso de cocina… Desarrollar nuevas actividades también se encuentra en el top de los propósitos de año nuevo más populares. Sin embargo, se trata de un objetivo que suele costar de cumplir, ya que requiere de esfuerzo y horas. Para cumplirlo, es esencial empezar con pequeñas metas que se puedan alcanzar para poder mantener la motivación y fomentar que nuestro nuevo hábito o hobbie sea duradero.
Dejar de fumar o beber
Después de las fiestas, donde todo son excesos, queremos convertirnos en personas más saludables: hacer ejercicio en casa, comer mejor… Dejar de fumar o beber también forma parte de los propósitos de año nuevo para mejorar nuestra calidad de vida, aunque este es uno de los más desafiantes. Requiere de mucha fuerza, determinación y, en algunos casos, ayuda profesional.
Compartir más con familia o amigos
A veces, con el trabajo o el estrés del día a día descuidamos a nuestros seres queridos. Estar con amigos o familia mejora nuestro bienestar emocional, y es que las relaciones personales nos aportan felicidad y apoyo, por lo que muchos se proponen cada año estar más cerca de su círculo más importante.
Una llamada, una cena… En definitiva, pasar tiempo de calidad con nuestra familia o amigos.
Ahorrar dinero o invertir
Finalmente, la economía personal es nuestra asignatura pendiente de cada año. Ahorrar dinero, quitarnos deudas, invertir… No falla en nuestras listas de propósitos de año nuevo.
Una gestión eficaz de las finanzas es sinónimo de estabilidad financiera: desde reducir deudas hasta empezar una estrategia de ahorro todos los meses para alcanzar un objetivo, ya sea para comprar una vivienda, irnos de viaje o simplemente crear un colchón financiero para estar cubiertos ante imprevistos. Muchos también consideran la inversión en viviendas para alquilar o en productos financieros, como acciones, bonos o planes de pensiones.
Sean cuáles sean nuestros propósitos, son una oportunidad ideal para sentarnos a reflexionar sobre lo que nos gustaría cambiar y establecer metas que nos motiven para fomentar nuestro bienestar general. Y tú, ¿ya has completado tu lista de propósitos de año nuevo?