2. Colocar el pan al revés en la mesa
Así es esta costumbre en el hogar: el pan, siempre del derecho, no del revés. Ponerlo del revés encima de la mesa es un gesto de mala suerte e, incluso, puede ser una falta de respeto. El origen de esta superstición está relacionado con las creencias religiosas, ya que el pan se consideraba un elemento sagrado que representaba el cuerpo de Cristo.
Más tarde, esta creencia se amplificó, considerando que poner el pan encima de la mesa al revés podría suponer mal augurio en el hogar, causando problemas y discordia entre las personas que lo habitan.
3. Abrir un paraguas dentro de casa
Esta es una de las más tradicionales y conocidas: abrir un paraguas en zonas interiores es señal de mala suerte. Se dice que el origen proviene de tiempos antiguos, en los que los paraguas eran enormes y rígidos, por lo que se debía abrir fuera del domicilio para no romper o dañar objetos en el interior. Con el tiempo, esta práctica costumbre se relacionó con una superstición para evitar la mala suerte y las malas energías.
4. Derramar sal o pasarla de mano en mano
La sal era vista como un símbolo de prosperidad, pureza y protección. De hecho, en la época de los romanos la sal era tan valiosa que el sueldo de los trabajadores se pagaba en sal, originándose de ahí el concepto de «salario».
Según la creencia popular, derramar sal trae mala suerte, al igual que pasarla de mano en mano cuando la pide otro comensal en la mesa, que también se considera mal presagio.
5. Romper un espejo
Esta superstición típica tiene su origen en la Antigua Roma. Se creía que los espejos reflejaban tanto la imagen física como el alma de las personas, por lo que romperlos era símbolo de mal augurio. Esta creencia antigua se ha convertido en una superstición popular, que dice que romper un espejo trae siete años de mala suerte. Y ¿por qué siete? Según la creencia romana, el cuerpo humano se renovaba cada siete años, por lo que después de siete años, volvería el equilibrio y se esfumaría la mala suerte.