Una de las principales preocupaciones del ser humano es -y ha sido siempre- el paso del tiempo. Todos nos preguntamos, con más o menos frecuencia, qué nos depara el futuro, en un intento por entender el presente.
El sector de la vivienda y la construcción, junto con el de la salud, ha sido uno de los que más ha evolucionado en las últimas décadas, como muestra la creación de casas prefabricadas o la posibilidad de levantar viviendas impresas en 3D. ¿Quién nos iba a decir hace unos años que sería posible imprimir una vivienda? O que podríamos controlar todo un inmueble desde un solo dispositivo electrónico, gracias a la domótica? E, incluso, que podríamos comprar terrenos en el metaverso.






