Es un paso clave para evitar sorpresas desagradables tras la compra, ya que saber si el trastero tiene deudas asociadas o cargas registrales es esencial para tomar la decisión o negociar una rebaja en el precio.
2. Consultar los datos del Catastro
El siguiente paso es comprobar que los datos del trastero coinciden con los que figuran en el Catastro. Solicitar el certificado catastral te permitirá verificar la superficie, la ubicación y la referencia catastral del inmueble. Y esta información debe cuadrar con la que aparece en la nota simple y en el contrato de compraventa.
La certificación catastral descriptiva y gráfica, que se puede consultar de forma gratuita, contiene los datos básicos del inmueble:
- Localización.
- Clase.
- Uso principal.
- Superficie construida.
- Año de construcción.
También se detallan los datos básicos de la parcela en la que se encuentra el trastero, como la superficie gráfica, la participación del inmueble o el tipo de parcela.
3. Verificar que todos los pagos están al corriente
Antes de comprar un trastero, asegúrate de que está al día de pagos, lo que incluye el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), las posibles derramas de la comunidad de propietarios o los suministros. Si el trastero pertenece a un edificio con comunidad, es recomendable solicitar un certificado que confirme que no existen deudas pendientes.
4. Revisar los Estatutos de la comunidad
También, es importante revisar los estatutos de la comunidad para asegurarte de que el uso del trastero se ajusta a tus necesidades. No todos permiten el mismo tipo de almacenamiento o actividad. En ese sentido, conviene comprobar el acceso al trastero, las medidas de seguridad, la ventilación y si dispone de los suministros dados de alta, si los hubiera.
5. Firmar la escritura de compraventa
Con toda la documentación anterior revisada, llega el momento de formalizar la operación con la firma de la escritura de compraventa ante notario, el trámite que da validez legal a la operación. En ese momento, el notario comprobará la identidad de las partes, revisará la documentación y se asegurará de que todos los trámites se han realizado correctamente. Tras la firma, el trastero pasa oficialmente a ser tuyo.
6. Inscribir el trastero en el Registro de la Propiedad
Después de firmar, todavía queda un paso más: inscribir el trastero a tu nombre en el Registro de la Propiedad, un trámite que, aunque no es obligatorio, sí es altamente recomendable. Esta inscripción te protege jurídicamente y garantiza tu titularidad en caso de conflictos.
7. Pagar impuestos por comprar trastero
Por último, comprar un trastero también implica el pago de impuestos. Si se trata de un trastero nuevo, se debe pagar el IVA y, si es de segunda mano, el impuesto aplicable será el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo porcentaje varía según la comunidad autónoma.