Para hacer una estimación más ajustada, se puede utilizar la calculadora de hipotecas de Fotocasa, que ayuda a calcular tanto la entrada necesaria como la cuota mensual aproximada.
Los costes mensuales (hipoteca + gastos)
Además de la entrada, es fundamental analizar la cuota mensual que se puede asumir con tranquilidad.
El Banco de España recomienda que la cuota hipotecaria no supere el 30-35 % de los ingresos netos mensuales del hogar. Superar este porcentaje puede generar problemas financieros a medio y largo plazo.
Además, hay que tener en cuenta que la hipoteca no será el único gasto mensual. A ella se suman otros costes habituales como:
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Gastos de comunidad.
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Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
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Gastos de suministros (agua, luz, gas).
- Tasas municipales.
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Posibles derramas o gastos de mantenimiento del hogar.
2. Comparar hipotecas en varios bancos
Otro de los pasos para comprar antes incluso de definir qué vivienda comprar, es informarse sobre la financiación disponible. El mercado hipotecario es muy competitivo y las condiciones pueden variar mucho de una entidad a otra.
Conocer de antemano qué hipoteca se puede obtener permite buscar inmuebles dentro de un presupuesto realista y evitar perder tiempo con viviendas que no encajan económicamente.
Una de las cosas a tener en cuenta al comprar una casa es no dejarse influenciar por la primera oferta que recibamos. Lo ideal es comparar hipotecas y pedir al menos tres propuestas. A la hora de comparar debemos tener en cuenta no solo el tipo de interés, sino también las comisiones, productos vinculados y flexibilidad de pago.
Algunos aspectos clave para analizar:
- Tipo de interés: fijo, variable o mixto.
- Comisiones de apertura o amortización anticipada.
- Productos vinculados: comprobar si es obligatorio contratar algunos productos como seguros o planes de pensiones, que pueden acabar incrementando lo que pagamos mes a mes.
- Margen de negociación de la hipoteca, al ser la primera vez que compramos una vivienda, las entidades ofrecerán préstamos de hasta el 80%. Sin embargo, algunos perfiles pueden llegar a conseguir una mayor financiación e incluso hipotecas que cubran el 100% del coste.
3. Analizar qué tipo de vivienda buscas
No todas las características de una vivienda son igual de importantes. Si no establecemos un orden, podemos terminar comprando algo que no encaja con lo que realmente necesitamos. Recomendamos dividir la lista en tres categorías:
- Imprescindible: metros mínimos, número de habitaciones, ascensor, plaza de garaje, etc.
- Deseable: balcón, trastero, orientación sur, zonas verdes.
- Prescindible: elementos que podemos añadir o mejorar más adelante.
Una gran ayuda son apps como la de Fotocasa, que permiten filtrar entre cientos de anuncios y encontrar solo las opciones que realmente se ajustan a lo que buscamos para nuestra primera compra. Además, puedes utilizar la búsqueda asistida por IA para encontrar casa.
4. Encontrar las mejores zonas para comprar una casa
Uno de los pasos principales para comprar una vivienda por primera vez sin errores es estudiar a fondo qué zonas entran en nuestra búsqueda. Para hacerlo, debemos fijarnos al menos en estos aspectos más valorados en un barrio:
- Transporte público y accesos por carretera.
- Servicios cercanos: colegios, centros de salud, supermercados…
- Seguridad e iluminación.
- Espacios verdes.
- Oferta de ocio.
- Calidad de vida.
Me ha parecido muy útil el artículo y bien estructurado.
excelente informacion, agradecido
Siempre artículos muy útiles. Gracias Fotocasa!
Muy interesante el artículo publicado por FOTOCASA, muy detallado y fácil de entender. Muy explicativo. GRACIAS.
Excelente información. Mil gracias al colectivo de Fotocasa
Muy buena guía. Una buena orientación es imprescindible para nosotros, al igual que haya 2 baños o un baño y un aseo. Una mala orientación significa asarse en verano y helarse en invierno, a parte de una mala iluminación. Otro aspecto que destacaría: no comprar nunca un piso que esté debajo de una terraza de un ático. El calor en verano se acumula durante el día y por la noche tu casa se convierte en un horno peor que durante el día (lo digo por experiencia). Los bajos con patio son casi siempre una mala opción: son recoletores de las pinzas de ropa, pelos, pelusas y más trastos de los vecinos, y también tiene mala iluminación (y a veces está la luz de una farola pegada a la ventana con cientos de mosquitos, palometas y otros bichos revoloteando en tu ventana).