“Es habitual que muchas personas opten por vivir en áreas de mayor contacto con la naturaleza, alejadas de los centros urbanos, en busca de tranquilidad y bienestar, teniendo en cuenta que cada vez las ciudades acogen a más población. Mejorar la calidad de vida es una prioridad para la mayoría, y estos beneficios son más accesibles en la periferia que en el centro de las grandes ciudades. La contaminación acústica y ambiental de las urbes fomenta el éxodo hacia las zonas rurales para establecer una residencia habitual. Además, desde el impacto de la pandemia, se han generado cambios sociales y habitacionales que brindan nuevas oportunidades a las áreas rurales para combatir la despoblación”, comenta María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
Andalucía y Cataluña, las comunidades con más particulares que planean irse a una zona rural próximamente
Otra perspectiva desde la que resulta interesante hacer este análisis es la territorial. En este sentido, Andalucía y Cataluña son las comunidades autónomas en las que hay más demandantes de vivienda a los que les gusta la idea de irse a vivir a un pueblo o planean hacerlo. Son el 68% y el 61%, respectivamente.
Además, en estas comunidades también despuntan aquellos demandantes de vivienda que aseguran tener previsto trasladarse a un entorno rural próximamente. En el caso de Andalucía son el 13% y en el de Cataluña el 11%.
Tras estas dos comunidades se sitúa la Comunidad Valenciana. Allí, la suma de los que se sienten atraídos por la idea de mudarse a un pueblo y los que prevén hacerlo representa al 60% de los demandantes de vivienda.