En los últimos diez años el del ladrillo se ha convertido en uno de los sectores más atractivos para los inversores extranjeros en España, convirtiéndose de esta manera en uno de los elementos clave para el crecimiento de la economía española tras la recesión de 2008. De hecho, según CBRE, más del 70% de la inversión inmobiliaria procedía de capital extranjero.
El peso de las inversiones recae en vivienda: según el Consejo General del Notariado, en el segundo semestre de 2019, realizaron el 18,7% de las transacciones, un 0,5% más que el año anterior.
¿Qué tiene España que tanto atrae?
Uno de los principales atractivos de España para inversores extranjeros es el precio de la vivienda. Mientras que en ciudades como Londres, París o Múnich el precio se situaba hace un par de años en 16.420, 9.869 y 7.999 euros por metro cuadrado, en Barcelona y Madrid era de 4.215 y 3.820 respectivamente. Sin duda, una diferencia más que significativa.
Otra razón, muy vinculada a la anterior, tiene que ver con la calidad de vida, poco equiparable a la de otros países europeos.
Por la ubicación geográfica, España tiene un extenso litoral con 8.000 kilómetros de costa en los que se puede disfrutar de hermosas playas tanto en el Mediterráneo como en el Cantábrico y en el Atlántico. Inherente a su geografía, el clima garantiza en algunas zonas más de 300 días de sol al año, una premisa que resulta seductora para extranjeros y españoles.
Además, cuenta con una extensa red de carreteras, tren, aeropuertos y puertos que configuran una buena red de comunicaciones por tierra, aire y mar.
No todas las compras implican ocio, algunos inversores también lo hacen por motivos de trabajo.
¿Dónde se efectúan las compras?
De acuerdo con las preferencias de los inversores, Madrid y Cataluña concentran el mayor número de demandas; por lo general, entre el 80% y el 90%.
- Madrid concentra el mayor número de empresas del país, y se trata de una ciudad en la que la gente va y viene. Gracias al auge de los comercios electrónicos, se prefiere invertir en activos industriales y en el mercado de oficinas.
- Barcelona se convirtió en una ubicación ideal para comprar edificios y destinarlos al alquiler con rentas inferiores a mil euros. En esta zona destaca la construcción de residencias de estudiantes, personas mayores y hoteles.
El resto de inversiones se efectúa en zonas de costa:
- Canarias (34,8%),
- Baleares (34%),
- Comunidad Valenciana (32,5%),
- Murcia (26,3%) y
- Andalucía (17%). Dentro de la comunidad, Málaga es la zona favorita de estos inversores y la responsable de la recuperación tras la crisis económica. Entre las zonas más deseadas, sobresalen nombres como Marbella, Fuengirola o Torremolinos, lugares de gran atractivo por la ubicación, los diseños arquitectónicos y las urbanizaciones.
Nacionalidad de los inversores extranjeros
Respecto a la procedencia de los inversores extranjeros, el ranking sería el siguiente:
- Británicos lideran el primer puesto con el 13,01% de las compras en 2020, mientras que el año anterior representó el 14,27%.
- Franceses con el 9,0% en 2020 frente al 8,38% del año anterior.
- Belgas (8,3% en 2020 frente a 6,18% en 2019).
- Alemanes (8,3% durante el año pasado frente al 6,63% el año anterior).
Durante el último año, la inversión británica fue la única que experimentó una bajada; a diferencia de otros países europeos, que aumentaron la inversión.
¿Cómo ha afectado la pandemia a la inversión extranjera?
2020 auguraba un buen panorama, pero la aparición del coronavirus trastocó todos los planes posibles. Las medidas sanitarias, la limitación de viajes internacionales y la incertidumbre e inestabilidad del momento tuvieron un gran impacto en el comportamiento de los extranjeros en el mercado inmobiliario español.
Durante el primer trimestre se efectuaron 14.850 compras, frente a las 16.000 del año anterior en el mismo periodo; en el segundo trimestre se redujeron significativamente las transacciones por las restricciones de movilidad, y, en el tercero, la actividad remontó tímidamente por la escasa movilidad internacional.
Pese a que, en comparación con el ejercicio del año anterior, las operaciones se redujeron considerablemente, el interés se mantuvo, y por eso desde el segundo semestre se detectó un aumento de los flujos de inversión extranjera: las operaciones realizadas por extranjeros representaron el 11,4% de las operaciones totales.
Todo apunta a que, gracias a la vacunación, el ritmo podría recuperarse, aunque hay que mantenerse a expensas de lo que ocurra en el mercado de la compraventa y en el del alquiler tras las nuevas leyes de vivienda que se vayan anunciando.
¿Qué va a pasar con el Brexit?
Otro de los sucesos de gran calado este último año es la salida de Reino Unido de la Unión Europea que tuvo lugar en enero de 2021; un acontecimiento que genera dudas sobre las inversiones inmobiliarias.
Tras el Brexit, muchos británicos buscan mudarse al extranjero y tienen interés en comprar una casa en España. Pero esta operación está sujeta a los acuerdos de Schengen: podrán entrar al país sin visado, pero solo podrán permanecer en él durante 90 días en un periodo de 180. Lo cual puede llevar a que muchos británicos que tenían una segunda residencia en España opten por venderla.
Estamos sin duda ante un momento de máxima incertidumbre por diferentes frentes que marcarán el futuro de la inversión inmobiliaria extranjera en España.





