¿Quién no sueña con vivir en una casa con piscina? La respuesta es clara: a todos nos gustaría, ¿verdad? Sin embargo, la mayoría de la población debe conformarse con ir a la playa para sofocar los días más calurosos del verano.
Muchos otros, aunque no disponen de una piscina privada, sí que tienen la suerte de poder disfrutar de una piscina comunitaria para aprovechar el buen tiempo sin tener que desplazarse. Sin embargo, y aunque obviamente ofrece numerosas ventajas, es importante conocer todas las condiciones que implica tener una en la comunidad, como cuándo y quién la puede usar y cuánto cuesta su mantenimiento, entre otras cosas. Te las contamos.





