En resumen, el CFO es un paso previo necesario para poder solicitar la licencia de primera ocupación. Sin él, el Ayuntamiento no puede verificar que la obra se ha ejecutado conforme a la legalidad urbanística.
En definitiva, el certificado de fin de obra es uno de esos documentos técnicos que no vemos a simple vista, pero que sin él, todo se detiene. Si estamos pensando en construir, reformar o comprar una vivienda de obra nueva, conviene tener claro qué es, quién lo emite y por qué es tan determinante.
Preguntas frecuentes sobre el Certificado Final de Obra (CFO)
¿El Certificado Final de Obra sirve también para reformas?
Sí, siempre que la reforma requiera un proyecto técnico y licencia urbanística. En esos casos, el certificado de finalización de obra acredita que los trabajos se ajustan al proyecto aprobado.
¿Quién solicita el Certificado Final de Obra: el promotor o el arquitecto?
Aunque lo redactan y firman los técnicos (arquitecto y, si corresponde, el arquitecto técnico), normalmente lo solicita el promotor de la obra para poder continuar con los trámites posteriores ante el Ayuntamiento.
¿Qué ocurre si no se registra el CFO en el Ayuntamiento?
No registrar el CFO en el Ayuntamiento puede bloquear la obtención de la licencia de primera ocupación, impidiendo legalmente el uso o venta del inmueble, incluso si está totalmente terminado.
¿Se puede vender una vivienda si no se ha emitido el Certificado Final de Obra?
No es recomendable. La mayoría de notarios exigirán este documento. Sin él, puede considerarse que la construcción no está legalizada, lo que conlleva riesgos jurídicos y financieros.