Habrás oído hablar alguna vez de los contratos de arras, pero si nunca has comprado o vendido una vivienda es posible que te surjan dudas acerca de qué son, para qué sirven y qué tipos existen.
En primer lugar, debes saber que el contrato de arras es un documento de carácter privado en el que se reflejan las condiciones pactadas durante la negociación de la compraventa de un inmueble, así como las penalizaciones a las que hay que hacer frente en caso de incumplimiento.
Se trata de un documento de carácter legal que el notario usará para elaborar la escritura de la compraventa de la propiedad, por lo que es importante tener en cuenta todos sus puntos clave y conocer las garantías que ofrece cada modelo de contrato de arras.
3 tipos de contratos de arras: cómo son y para qué sirven
Existen tres tipos de contratos de arras: penitenciales, confirmatorias y penales. Firmar uno u otro dependerá del objetivo que tengas respecto a la compraventa del inmueble.
¿Cómo es el contrato de arras penitenciales?
El contrato de arras penitenciales o de desistimiento permite la posibilidad de desistir el contrato. En este caso, comportará abonar la penalización que se haya estipulado previamente en el contrato, por parte de quien renuncie a él.
- Comprador. Si el comprador incumple el contrato perderá el importe que previamente ha pagado en la firma, que suele ser del 10% del valor de la compraventa.
- Propietario. Si el propietario se echa atrás en la compraventa e incumple el contrato se verá obligado a abonar el doble del importe que recibió en concepto de señal por parte de la parte compradora en el momento de la firma.









