Suele ser una situación muy común: una pareja o grupo de amigos alquila una vivienda para compartir, haciéndose cargo cada miembro por igual de los gastos mensuales (la renta, los suministros, la alimentación…).
Sin embargo, ¿qué hay de los muebles del piso si este se alquila vacío?, ¿quién es el responsable de comprarlos?, ¿qué ocurre con ellos una vez se deja el piso o si alguno de los inquilinos se marcha? Comprar muebles a medias en un piso compartido puede generar problemas, pero, por suerte, todos tienen solución.
Comprar muebles a medias al compartir piso: problemas y soluciones
De acuerdo con un estudio de Fotocasa sobre la «Experencia en alquiler en 2022», el 3% de la demanda ha buscado o alquilado una habitación para compartir, una cifra que se mantiene en línea con los años anteriores.
Y dado que septiembre es una época de nuevas etapas, en la que muchos jóvenes, parejas o familias se movilizan para alquilar piso, desde Fotocasa, hablamos de los principales problemas al comprar muebles a medias y te damos posibles soluciones para abordarlos. ¡Toma nota!
¿Cómo se decide el presupuesto y quién paga los muebles?
Una situación común, que suele darse al comprar muebles a medias, es cuando hay miembros dispuestos a gastar más para amueblar el piso compartido y otros, en cambio, no tienen la capacidad económica o prefieren invertir menos dinero en mobiliario.
Ante este problema, la solución es buscar entre todos un consenso y decidir un presupuesto que se ajuste a todos los bolsillos. La comunicación siempre será la clave, por lo que se deberá acordar la cantidad a depositar en el bote común para la compra de los muebles. Para crear este bote compartido, existen varias opciones: poner el importe en efectivo, hacer una transferencia al responsable de pagar los muebles o crear una cuenta bancaria común.









Muy inteesante información