Compartir una vivienda es una alternativa habitacional que suele ser más común en los jóvenes. De hecho, según el estudio sobre el «Perfil de las personas que comparten vivienda» elaborado por Fotocasa, 7 de cada 10 personas que comparten piso son menores de 35 años.
«La realidad muestra que la mayoría de quienes comparten piso no lo hacen por placer sino por obligación. Es una situación que refleja las dificultades de acceso a la vivienda de una parte muy importante de la población. El el principal impedimento es el precio del alquiler, es la razón que los lleva a tener que compartir una vivienda», explica María Matos, directora de Estudios de Fotocasa.
Compartir un piso no siempre es fácil. Diferencias de opiniones, gustos, preferencias… Es por es que, para facilitar la convivencia, se debe establecer una organización y unas reglas claras desde el comienzo, siendo el tema del dinero un asunto esencial a tratar, ya que puede ser una fuente importante de discusiones.





