El coste del certificado energético generalmente recae sobre el propietario del inmueble. Es responsabilidad del propietario asegurarse de que la vivienda cuente con el certificado energético antes de venderla o alquilarla. Este documento es obligatorio desde el 1 de junio de 2013 y su ausencia puede conllevar multas significativas. El precio del certificado puede variar dependiendo de la superficie, ubicación y tipo de propiedad, oscilando entre 50 y 300 euros.
¿Quién paga el certificado energético?
En el mundo de la compraventa y alquiler de inmuebles, el certificado energético se ha convertido en un documento esencial. Desde el 1 de junio de 2013, es obligatorio contar con este certificado para poder vender o alquilar una vivienda en España. Pero, ¿quién es el responsable de asumir el coste de este trámite?
Responsabilidad del propietario
La responsabilidad de obtener y pagar el certificado energético recae sobre el propietario del inmueble. Es el propietario quien debe asegurarse de que la vivienda cuente con este documento antes de proceder a su venta o alquiler. La normativa es clara al respecto: sin el certificado energético, no se puede formalizar la operación de compraventa o alquiler.
Coste del certificado energético
El coste del certificado energético no es fijo y puede variar en función de varios factores, como la superficie de la vivienda, su ubicación y el tipo de propiedad. En general, el precio puede oscilar entre 50 y 300 euros. Es importante solicitar un presupuesto a un técnico cualificado para conocer el coste exacto en cada caso.
Consecuencias de no contar con el certificado
No disponer del certificado energético puede acarrear sanciones económicas. Las multas por no contar con este documento pueden ir desde los 300 hasta los 6.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. Además, anunciar un inmueble sin indicar su certificación energética también puede ser motivo de sanción.
Importancia del certificado energético
El certificado energético no solo es un requisito legal, sino que también ofrece información valiosa sobre el consumo energético y las emisiones de CO2 de la vivienda. Este documento puede ayudar a los propietarios a identificar áreas de mejora en la eficiencia energética de su inmueble, lo que a su vez puede aumentar su valor en el mercado.
En conclusión, el certificado energético es un documento esencial que debe ser gestionado y pagado por el propietario del inmueble. Su obtención no solo es un requisito legal, sino que también puede ofrecer beneficios económicos y medioambientales a largo plazo.

