Alquilar un piso a estudiantes es algo muy habitual en grandes ciudades universitarias. Se trata de un perfil de inquilino que busca alquilar una habitación o una vivienda durante el curso escolar, ya que su residencia familiar suele estar en otra ciudad.
Si estás pensando en alquilar una vivienda a estudiantes, te contamos todos los detalles que necesitas saber sobre los tipos de contratos (alquiler de vivienda completa o por habitaciones) o cómo gestionar el proceso de alquiler.
Alquiler de piso completo vs. Alquiler de habitaciones
¿Qué es más conveniente? Esta es la duda de la mayoría de propietarios que quieren alquilar su vivienda a estudiantes. Para que puedas valorar ambas opciones, veamos en qué consisten y qué tipos de contratos y leyes las regulan.
Contrato de alquiler de vivienda habitual
Si alquilas la vivienda de forma íntegra como residencia habitual, tan solo deberás elaborar un contrato de alquiler, que firmarán los inquilinos que van a residir en la vivienda. Este está regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos y se trata de un contrato de vivienda habitual al uso.
Como propietario, alquilas la totalidad de la vivienda y son los inquilinos quienes deben notificarte sobre la baja de inquilinos en el contrato o la sustitución por nuevos. Este tipo de contrato puede contemplarse de dos formas:
- Todas las personas firman el contrato, teniendo todas ellas los derechos y obligaciones que ofrecen este tipo de acuerdos (pago de la renta, plazos de alquiler, actualización anual del precio…). Suele ser la opción más común al alquilar el piso completo.
- Solo una persona es inquilina y esta firma contratos de subarriendo. Si estás de acuerdo, puedes estipular que uno o varios inquilinos sean quienes firmen el contrato, permitiendo firmar contratos de subarriendo con el resto. Si no estás de acuerdo con esta opción, índica una cláusula específica en el contrato (art. 8 LAU).










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