Desde que estalló la crisis inmobiliaria y constructora en España, el arrendamiento de inmuebles no ha parado de crecer en nuestro país.
La opción de formalizar un contrato de alquiler es cada vez más habitual estos años frente a la compra de una vivienda. Esta relación contractual une a dos partes: el arrendador y el arrendatario. Uno transfiere un inmueble al otro, que tendrá la obligación de pagar una cuota por disfrutarlo.
Una vez firmado el contrato, este se puede rescindir por ambas partes. Pero, ¿cuál es la forma de hacerlo? A continuación, si estás pensando en esta posibilidad, te ofrecemos las claves, siguiendo el artículo 11 de la Ley de Arrendamientos Urbanos.
¿Cómo rescindir un contrato de alquiler?
En primer lugar, lo más recomendable es que volvamos al punto de partida. Es decir, al contrato inicial de arrendatario, puesto que allí se encuentra toda la información respecto a los plazos y demás requisitos.
Si eres arrendatario, estás en tu derecho de cambiar de vivienda cuando lo desees, pero existe un margen de tiempo que debes cumplir (preaviso) que evita las penalizaciones.
La LAU es clara en este aspecto: debes esperar seis meses tras la firma del contrato para poder rescindirlo. A su vez, debes informar al arrendador sobre la decisión tomada con 30 días de antelación.





