En Europa, esta tendencia forma parte de los compromisos para reducir residuos y aumentar la circularidad, objetivos que España ha adoptado conforme a directivas comunitarias.
Cómo funcionan los sistemas con tarjeta, llave o app
Para que el pago por generación de residuos se aplique de forma efectiva, algunos municipios están introduciendo sistemas que permiten identificar a los usuarios y cuantificar aportaciones.
Tecnologías habituales en uso o en fase piloto
- Tarjeta personalizada o llave electrónica, asociada a cada vivienda u hogar, para activar ciertos contenedores.
- Aplicaciones móviles oficiales que permiten registrar aportaciones o enlazar con el sistema.
- Contenedores inteligentes con sensores o básculas, capaces de registrar el peso o la frecuencia de usos.
Estas tecnologías se han probado como modelos pilotos o implementaciones parciales en distintos municipios españoles, aunque no son todavía obligatorias ni uniformes en todo el país.
Por ejemplo, algunas experiencias y proyectos impulsan contenedores inteligentes con apertura mediante tarjeta o llave para la fracción resto (residuos no reciclables), permitiendo contabilizar el número de aportaciones o kilos depositados.
Además, asociaciones especializadas en fiscalidad ambiental incluyen experiencias internacionales de modelos similares como referencia para administraciones españolas.
¿Qué es la parte fija y la parte variable del pago por la generación de residuos?
El pago por generación de residuos reestructura la tasa municipal en dos componentes bien diferenciados:
Parte fija
La parte fija cubre los costes obligatorios del servicio de residuos: recogida, transporte, tratamiento y limpieza viaria.
Parte variable
La parte variable está diseñada para ajustarse a la cantidad de residuos generados por cada hogar y cómo se separan. En modelos que incorporan identificación de aportaciones, esta parte variable puede basarse en:
- Número de aperturas de contenedores registradas mediante tarjeta/llave.
- Peso de los residuos no reciclables depositados.
- Uso de bolsas identificadas con etiquetas específicas (por ejemplo, RFID).
El resultado es que hogares que generan menos residuos no reciclables y separan mejor pueden pagar menos, mientras que quienes generan más asumirán una parte variable mayor.
Municipios con pilotos de sistemas con tarjeta, llave o app
Además de explicar las tecnologías que permiten identificar a los usuarios y medir aportaciones para el pago por generación de residuos, en España ya existen experiencias concretas —algunas en fase piloto y otras en aplicación práctica— en distintos municipios y regiones. Estos casos sirven de referencia real sobre cómo se implementan y para qué sirven estas tecnologías.
Girona: contenedores inteligentes con tarjeta
La ciudad de Girona ha puesto en marcha un sistema de contenedores inteligentes que requieren tarjeta para abrirlos, implantado por fases en sectores concretos de la ciudad. Estos equipos permiten identificar el uso de los contenedores y vincularlo a la gestión de residuos del municipio, aunque el propósito inicial ha sido mejorar la recogida selectiva y reducir el número de puntos de contenedores en la vía pública.
Lleida: dos años de contenedores controlados
En Lleida también se ha documentado un piloto de contenedores inteligentes con control de accesos, que forma parte de iniciativas para mejorar la gestión y fomentar el reciclaje. El proyecto, en marcha durante al menos dos años, ha demostrado mejoras significativas en las tasas de reciclaje gracias al seguimiento de accesos y al registro de aportaciones por usuario.
Zaragoza: tarjeta y app para residuos orgánicos
En Zaragoza, se han instalado contenedores para residuos orgánicos que requieren una tarjeta especial para abrirse, y que también se puede habilitar acceso mediante una aplicación móvil. Estos dispositivos buscan fomentar la separación de materia orgánica (biorresiduos) y pueden vincularse con sistemas de incentivos o bonificaciones en tasas.
Bellús (Valencia): sistema de pago por generación con contenedores inteligentes
El municipio de Bellús, en la provincia de Valencia, es un ejemplo concreto de implantación de ordenanza de “Pago por generación” en la que cada vivienda paga por los kilos de fracción resto que deposita. Esto es posible porque se instalaron contenedores inteligentes con apertura mediante tarjeta individualizada, integrados en el sistema de recogida y ligados al cálculo de tasas.
Tarragona: contenedores con QR
En esta ciudad se ha llevado a cabo una prueba piloto en barrios como El Serrallo y Cala Romana en el que los contenedores solo se abrían con tarjeta o un código QR para evaluar diferentes tecnologías de identificación de usuarios, aunque este proyecto todavía se considera en fase de prueba.