Sin embargo, este dinamismo convivirá con una paradoja evidente: la accesibilidad a la vivienda se ha convertido en el gran desafío social y económico del país.
Así, 2026 comenzará con retos estructurales de gran calado, marcados por una oferta sometida a una presión creciente y por la prolongación de la senda alcista de los precios. Un escenario que convertirá la vivienda en el epicentro de la desigualdad social en España.
¿Cuántas compraventas se prevén para el 2026 y por qué superarán las 700.000?
La compraventa vive un momento histórico. El ejercicio de 2025 se convertirá en el mejor año desde 2007, ya que presumiblemente se firmarán más de 700.000 operaciones, lo que supondrá alrededor de un 10% más que el ejercicio anterior.
La cifra media de casi 60.000 transacciones mensuales confirma que la compraventa vive un auténtico período de esplendor, con un mercado que permanece en fase expansiva desde el año 2021.
La actividad inmobiliaria atraviesa un ciclo de optimismo, impulsada por una tasa de ahorro familiar todavía robusta y unas condiciones hipotecarias sensiblemente más favorables que las del año anterior.
La de 2026 será una temporada de dinamismo en la adquisición de vivienda, ya que el apetito por adquirir vivienda seguirá muy elevado impulsado por factores como el deseo de la mejora de la calidad del hogar, la emancipación o la búsqueda de rendimiento en el mercado debido a la incertidumbre geopolítica y económica.
Probablemente un gran volumen de la demanda se decantará por la compra por reposición que supondrá alrededor del 45% de las operaciones.
¿Qué factores influirán en la alta demanda de compraventa de vivienda?
La continuidad de los elevados volúmenes mensuales de compraventas durante el nuevo año dependerá de dos factores.
Por un lado, del mantenimiento de unos tipos de interés bajos, con un Euríbor estabilizado en torno al 2,5%, que seguirá animando a cerca del 14% de los demandantes a adquirir vivienda.
Por otro lado, la escasez de oferta a precios competitivos provocará que cada vez sea más difícil encontrar la vivienda ideal, que se ajuste al presupuesto del comprador, lo que llevará a muchos potenciales compradores a aplazar su decisión de compra.