Tramitar una hipoteca no es una tarea sencilla. Esto pasa porque los bancos se lo piensan mucho antes de prestar dinero, ya que se trata de una deuda a largo plazo y con bastante dinero de por medio. Dicho de otra manera, las entidades quieren estar seguras de que quien lo pide va a poder hacerse cargo sin problemas durante muchos años.
Desde el comparador hipotecario, iAhorro recalcan que los requisitos fundamentales suelen ser: disponer de una estabilidad laboral (contrato indefinido preferentemente), un historial crediticio impecable, ahorros suficientes y que la cuota mensual de la futura hipoteca no rebase entre el 30% y el 35% de los ingresos mensuales de los titulares.
No obstante, otro aspecto que también hay que tener en cuenta y que no se suele mencionar es la edad del o los solicitantes. Normalmente, los bancos quieren que los usuarios terminen de pagar la hipoteca como muy tarde a los 70 años, por lo tanto, en el caso de querer una hipoteca a 30 años, los titulares no podrán tener más de 40 en el momento de formalizarla.








