Existen obras en las viviendas que no requieren de la solicitud de licencias en el ayuntamiento, tales como las mejoras decorativas o las pequeñas reformas (pintura de paredes, cambios en el alicatado, sustitución de grifos…). Sin embargo, las grandes reformas que implican modificaciones estructurales, como el derribo de tabiques, la ampliación de habitaciones, la construcción de piscinas u otras remodelaciones que alteran la configuración del inmueble, sí deben notificarse.
¿Qué pasa si no se solicita la licencia de obras para este tipo de reformas en una vivienda? A continuación, analizamos cuáles son las posibles consecuencias e implicaciones de no declarar las obras en aspectos como el seguro del hogar o la venta del inmueble.
¿Qué implicaciones puede tener no declarar las obras en una vivienda?
Sanciones, riesgos, cobertura del seguro insuficiente para la nueva configuración de la vivienda o un valor catastral desactualizado. Estas son las algunas de las principales consecuencias de no notificar al ayuntamiento de las reformas que realizamos en casa.
Sanciones administrativas por no pedir la licencia de obras
En primer lugar, no solicitar una licencia en el ayuntamiento para realizar una obra en casa supone infringir la normativa urbanística local. Los ayuntamientos permiten tramitar de forma online o presencial este tipo de licencias, junto con el pago de las tasas correspondientes.







