Además, es importante recordar que una persona con un perfil que es considerado como arriesgado probablemente tendrá que asumir más vinculaciones para conseguir bajar el interés de su hipoteca. Entre esos productos se pueden destacar seguros, tarjetas de crédito, alarmas, etc.
Por otra parte, si se pide más dinero al banco, la cuota mensual que habrá que pagar también será mayor. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo dividir 150.000 euros en 30 años que 200.000. Asimismo, el Banco de España recomienda que la cuota de la hipoteca no supere entre el 30% o el 35% de los ingresos de los titulares, un límite que es más difícil de cumplir si la financiación que se ha solicitado es mayor de la habitual.
En definitiva, conseguir una hipoteca al 100% actualmente es posible gracias a los avales aprobados por diferentes administraciones, pero tiene una serie de consecuencias para los usuarios, tales como cuotas más elevadas e intereses más altos. Es por ese motivo que lo más aconsejable es que una persona se informe de todas las condiciones antes de aceptar una hipoteca de este tipo.
Una hipoteca al 100% no implica que no se necesiten ahorros
Otro punto importante que hay que subrayar cuando se habla de una hipoteca al 100% es que una persona igualmente va a necesitar ahorros, puesto que tiene que asumir los costes de compraventa y tramitación de la hipoteca. El precio de estos trámites suele constituir el 10% del valor de la vivienda aproximadamente.
Teniendo en cuenta esto, en el caso de que una persona pida una hipoteca 100% para una vivienda de 150.000 euros, por ejemplo, necesitará disponer de unos 15.000 euros para poder realizar todos los procesos pertinentes.
Quien paga la reforma de la fachada de un local comercial, la comunidad o el dueño del local.