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La convivencia no siempre es fácil. Es común que en una comunidad de vecinos surjan conflictos. El 40% de los españoles tiene problemas con sus vecinos, de acuerdo con una encuesta de Condiciones de Vida del INE, el ruido es el problema más común en este tipo de conflictos (22%), aunque el impago de los gastos de comunidad es el conflicto más denunciado. Lo cierto es que para paliar al máximo este tipo de roces existen normativas que regulan lo que podemos y no podemos hacer en comunidad, así como los límites. 

¿Qué dice la normativa sobre actividades molestas en la comunidad de vecinos?

La Ley de Propiedad Horizontal, que es la que regula las normas en comunidades de vecinos, en su Artículo 7.2 indica que Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.”

Por lo tanto, tanto si es piso es de propiedad como si se alquila, no se podrán realizar actividades dentro de la comunidad que sean molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas, así como tampoco actividades que estén prohibidas en los propios estatutos de la comunidad. 

¿Cuál es el procedimiento para resolver actividades molestas de los vecinos?

Antes de comenzar cualquier proceso es importante tener en cuenta algunos factores:

  • Distinguir entre actividades que pueden resultar molestas, como tocar un instrumento a la hora de la siesta, o actividades que no se pueden hacer, como podría ser hacer ruido a deshoras o actividades peligrosas.
  • También es recomendable reparar en si se trata de un suceso puntual o es algo continuado en el tiempo
  • Además, también de la gravedad de la actividad.

Existen tres pasos para pedir a un vecino que pare con la actividad molesta que realiza.

Llegar a un acuerdo amistoso para que se deje de hacer la actividad molesta

Lo ideal es siempre comenzar por una conversación amistosa con el vecino que genera las molestias. Un diálogo pacífico puede hacernos llegar a un entendimiento mutuo o una distribución de la tarea que resulta molesta en cuestión para que ambos salgan ganando. 

Pedir al presidente una queja formal por “Requerimiento de cesación inmediata de las actividades molestas”

Aunque la opción anterior no siempre da sus frutos. En este caso el siguiente paso sería pedir un “Requerimiento de cesación inmediata de las actividades molestas”, se trata de un escrito formal que envía el presidente de la comunidad por burofax (a petición del vecino afectado) donde se le pedirá al vecino que no realice más esa actividad molesta.

En este paso pueden pasar dos situaciones:

  • El presidente está de acuerdo y envía el requerimiento.
  • El presidente no está de acuerdo, ya que podría considerar que esa actividad no es molesta ni va contra la normativa. En cuyo caso se podría elevar a la junta de vecinos con la que, con una mayoría simple, se decidiría si se envía o no el requerimiento.

Acudir a las autoridades para pedir el cese de la actividad

En el caso de que no se hubiese parado la actividad molesta y según la gravedad, en este paso ya se llegaría a acudir a las diferentes autoridades. 

En este caso, se puede acudir a la Policía o a la Guardia Civil, acudir al Ayuntamiento a poner una queja para solicitar una mediación o interponer una demanda por lo civil o por lo penal. 

En esta situación es aconsejable contar con asesoramiento legal de un profesional antes de hacerlo.