El 3% de los españoles busca una habitación para alquilar en un piso compartido, según un estudio de Fotocasa Research. Muchos de ellos son estudiantes, que optan por esta solución para evitar tener que alquilar una vivienda entera en solitario y, de esta manera, ahorrar costes.
De hecho, intentar ahorrar costes y gastos es fundamental en pisos compartidos, tanto a nivel individual como en conjunto. Por ello, en este artículo de Fotocasa traemos 10 soluciones que nos permitirán ahorrar en casa si vivimos en un piso de estudiantes. ¡Vamos a descubrirlos!
Determinar cómo se deben pagar los gastos conjuntos
Tener buena comunicación con el resto de los estudiantes es el primer paso tanto para gozar de una buena convivencia como para ahorrar en casa. Para ello, será necesario decidir desde el principio cómo se deben repartir los principales gastos en el piso compartido.
Existen varias formas para hacerlo: que cada uno pague su parte, pagar por turnos mes a mes, elegir un pagador y repartir los gastos posteriormente… En cualquier caso, organizarse permitirá saber cuánto se gasta y, en consecuencia, cómo se puede ahorrar.
Analizar si la potencia de luz y gas contratadas son las adecuadas
Las facturas de los suministros en un piso compartido son uno de los principales gastos a los que tienen que hacer frente los estudiantes. Por ello, además, de intentar hacer un consumo responsable es recomendable cerciorarse de si la potencia contratada es la adecuada.
Y es que, en muchas ocasiones, se tiene contratada una potencia de luz y gas más alta de la necesaria y, en consecuencia, se paga más por ello. El ahorro dependerá de los kilovatios y los metros cúbicos que bajemos, respectivamente. Sin embargo, según la OCU, reduciendo ambas potencias podemos llegar a ahorrar unos 100 euros anuales. Las compañías suministradoras nos aconsejarán acerca de cuál debemos contratar, en cada caso.
Repartirse las tareas de limpieza del hogar
Dado que muchos estudiantes pasan poco tiempo en casa, es habitual contratar los servicios de una empresa de limpieza. Sin embargo, como es lógico, ello conlleva un coste, que suele ser de unos 12 euros la hora; es decir, de unos 100 euros mensuales y unos 1.200 anuales, si contamos con un servicio de dos horas a la semana. Un gasto que se puede evitar si entre los estudiantes se reparten estas tareas.
Para ello, es recomendable repartirse las labores de manera equitativa entre todos, creando un calendario por turnos para que cada compañero sepa qué tareas debe llevar a cabo y cuándo debe hacerlo.










