“España vive una escasez crónica de vivienda disponible. Aunque existe un stock de más de 450.000 viviendas de obra nueva, la mayoría es stock sin absorber de la fiebre promotora previa a la crisis de 2008, no está donde hace falta.”, sostiene Xandra López Gurruchaga. “Así, la vivienda de segunda mano emerge como alternativa a la obra nueva en los núcleos urbanos, pero requiere ser renovada por su antigüedad. Con una tasa de renovación actual muy baja, 25 veces por debajo de Francia, la rehabilitación emerge como una necesidad imperiosa”.
En lo que se refiere al alquiler, la falta estructural de stock para alquiler mantiene las rentas al alza, superando el esfuerzo de la compra en los últimos años. Mientras la tasa de esfuerzo para el pago de la hipoteca ha mostrado un ajuste del -3,2% en el tercer trimestre de 2023, la tasa de esfuerzo para el alquiler se sitúa en un 37%, lo que evidencia el gran desafío en este segmento.
Respecto a los niveles de endeudamiento de las familias, el informe muestra que se mantienen saludables, con una penetración de hipotecas alrededor del 60% de las transacciones inmobiliarias y un loan to value (LTV) medio entre el 62% y el 65% desde mediados de 2022 a finales de 2023.
Perfil del comprador
El informe de Clikalia destaca además cambios en el perfil del comprador, con el tamaño medio de las familias disminuyendo y un aumento en la proporción de jóvenes que aún viven con sus padres. La necesidad de 9,3 años de ahorros para comprar una vivienda promedio se traduce en grandes desafíos, especialmente en ciudades como Madrid y Barcelona.
El informe muestra que los compradores extranjeros han contado con un perfil de cliente con mayor capacidad financiera y menor sensibilidad a los altos tipos de interés, capaces por tanto de hacer frente a precios más altos. De media, los compradores extranjeros pagaron un 33% más que los españoles en 2023.
Franceses, ingleses y alemanes fueron los mayoritarios entre los extranjeros, con un 25% de las transacciones registradas en 2023. Los compradores extranjeros, en general, son además más proclives a las operaciones al contado.
Entre los compradores extranjeros, destaca además la creciente presencia de residentes en España, ganando peso los marroquíes, rumanos, ucranianos y ecuatorianos.