Según datos del IDAE, actualmente más del 80% de los edificios y viviendas españolas tienen una calificación E, F o G, las más bajas en términos de eficiencia energética. En concreto, se trata de viviendas construidas antes de 2007, con escaso aislamiento térmico y ventanas simples. Además, suelen contar con instalaciones de agua caliente sanitaria por termo eléctrico, calentadores de gas butano o gas natural o aire acondicionado estándar por bomba de calor.
Sin embargo, los fondos europeos Next Gen permiten mejorar estas calificaciones energéticas con ayudas a las rehabilitaciones, tal y como vemos en este artículo.
¿En qué consisten las ayudas de los Fondos Next Gen?
Las ayudas de los Fondos Next Gen permiten mejorar la calificación energética de las viviendas. Si bien antes podían llegar al 50%, ahora llegan a cubrir hasta el 80% del coste de estas mejoras, e, incluso, pueden llegar al 100% en casos excepcionales de vulnerabilidad económica. Estas ayudas oscilan entre los 6.300 euros y los 18.800 euros por vivienda.








