No es ninguna novedad que la luz influye en nuestro cuerpo y en nuestro estado de ánimo. Es así como somos capaces de entender los ciclos y ritmos circadianos, que son los que regulan nuestros hábitos de actividad y descanso mediante la presencia de luz o la ausencia de ella, respectivamente.
De igual manera, podemos destacar que hay algunos colores y tonalidades que nos generarán unas u otras sensaciones. Los equipos de marketing son conscientes de estos conceptos a la hora de hacer campañas, utilizando colores vivos y cálidos para llamar la atención de potenciales clientes o poniendo colores más fríos para generar confianza o calma.







