¿Cuál es el objetivo de las flagship stores?
Esta nueva tendencia no puede entenderse sin considerar la transformación en las preferencias de consumo y las interacciones sociales que ha experimentado la sociedad postpandemia. La consolidación del modelo flagship desde el Covid-19 ha revolucionado la manera en que las marcas se conectan con su audiencia, convirtiendo sus tiendas en vitrinas estratégicas para expresión creativa y conexión emocional, buscando diferenciarse de la experiencia del comercio electrónico.
El auge de las compras en línea ha redefinido especialmente el panorama del retail. Las empresas se han visto obligadas a buscar modelos alternativos en un mercado cada vez más competitivo, digital y tecnológico. Desde soluciones de realidad aumentada hasta plataformas interactivas, las tiendas ahora buscan cautivar a los clientes mediante propuestas que van más allá de la mera transacción comercial. El objetivo es crear conexiones emocionales y proporcionar experiencias de compra que fusionen lo físico y lo digital de manera sinérgica.
Este cambio hacia la integración tecnológica refleja no solo una respuesta pragmática a la transformación de los hábitos de consumo, sino también un compromiso por parte de las tiendas de redefinir su identidad y permanecer como actores relevantes en el futuro de las ciudades.
Flagship stores: puntos clave para la economía de las ciudades
La visibilidad que ofrecen las calles emblemáticas se convierte en un valor agregado fundamental para fidelizar a los clientes en las “flagship stores”. Estos establecimientos, generalmente de mayor superficie y distribuido en varias plantas, se han convertido en puntos clave para la economía de las ciudades.
En grandes urbes como Barcelona o Madrid son incluso paradas obligatorias para el turismo de comercio nacional e internacional. Con un retorno de inversión sustancial, la tendencia actual indica que las marcas destinan un presupuesto cada vez mayor a este tipo de locales. El crecimiento de marcas prime en ubicaciones privilegiadas ha llevado a un aumento en el precio de los alquileres y ha reducido significativamente la oferta de locales comerciales disponibles. La nueva apuesta de las marcas es priorizar ubicaciones prime por encima del número de tiendas.