En un contexto económico marcado por la incertidumbre y los desafíos financieros, los embargos de casas son un indicador crucial de la salud económica de un país. En España, durante el segundo trimestre de este año, se ha observado una tendencia a la baja en el número de embargos sobre viviendas habituales, según los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta disminución del 16% en el período de abril a junio marca el quinto trimestre consecutivo de descenso. Desde Fotocasa queremos analizar qué está sucediendo y cuáles son las comunidades en las que más ejecuciones hipotecarias está habiendo.
Desalojos registrados entre el 2007 y el 2014
En España, se experimentó una burbuja inmobiliaria que se expandió durante más de una década, acompañada por un auge en el mercado hipotecario. Esta burbuja se caracterizó por un rápido crecimiento en la construcción de viviendas y un aumento significativo en el precio de las propiedades. Este auge no habría sido posible sin la estrategia deliberada de las entidades financieras, que convirtieron la concesión de hipotecas en una parte esencial de su negocio.
El mercado hipotecario se alimentó de la demanda solvente a través de la concesión de créditos con términos cada vez más favorables, lo que llevó a una progresiva sustitución de las buenas prácticas hipotecarias por prácticas de riesgo. Además, el apoyo público, como las ayudas para la compra de viviendas y la liberalización de la Ley del Suelo de 1998, contribuyó a esta burbuja.





