Soluciones para prevenir las humedades en cubiertas
En función del tipo de humedad, deberemos recurrir a unas soluciones u otras
Consejos para prevenir las humedades por filtración de agua
Lo ideal es, periódicamente, eliminar la posible existencia de vegetación, nidos… que pueda haber en la cubierta. También conviene revisar los elementos de desagüe (sumideros, canalones y rebosaderos) para comprobar su correcto funcionamiento, así como las juntas abiertas de los pavimentos flotantes.
En periodos de nieve y/o hielo, se deben eliminar los restos que obstruyan la evacuación de las aguas o la ventilación de la cubierta. Con sólo una inspección visual, podemos detectar posibles lesiones y repararlas antes de que vayan a más y puedan afectar a otros elementos constructivos o estructurales.
Consejos para prevenir las humedades por condensación
Dentro de las originadas por condensación, se pueden distinguir dos tipos: las que se pueden ver en el interior de la casa, y son superficiales, y las que se dan en el exterior.
Respecto a las primeras, se pueden evitar aumentando la temperatura interior del inmueble para que no se alcance la temperatura de rocío y no aparezca agua, o bien bajando la presión del vapor del agua y ventilando a menudo.
Si son por fuera, habrá que realizar una reparación mayor, y colocar un aislamiento térmico en la cubierta, que aunque es un proceso más delicado, supondrá también una solución muy a largo plazo.
Consejos para prevenir las humedades accidentales
Lo único que está en nuestra mano es revisar, a menudo, el estado de conservación de canalones, bajantes y sumideros, manteniéndolos limpios. Además, en el caso de detectar roturas de conductos, se deben reparar lo antes posible, con el fin de evitar que las fugas de agua afecten a otros elementos constructivos o estructurales.