Y, poco después de comprar, decidisteis vender la casa, ¿es así?
Sí, llevábamos muchos años juntos, pero la relación estaba muy desgastada. Cuando pasó todo lo de los trámites de comprar la casa e incluso llevar a cabo una reforma que llevamos a cabo nosotros con ayuda de mi hermano (por lo que luego no teníamos facturas, lo que nos dio problemas a la hora de la venta, ya que no podíamos declarar nada), acabó la relación.
Como el piso se había revalorizado mucho por la reforma y demás, no se lo pudo quedar ninguno de los dos, que hubiese sido lo ideal. Entonces se decidió vender, ya que así sacábamos algo de beneficio. La compramos por 220.000 € y la vendimos por 309.000 €.
Después de eso, ¿volvisteis a comprar otra vivienda? ¿Las características que buscabais en este caso fueron las mismas?
Sí, compramos una vivienda cada uno, ya que sacamos bastante beneficio y nos quedamos con un pellizco que nos daba para dar una entrada, cada uno para su piso. Las características obviamente no fueron las mismas porque el presupuesto no era el mismo. Así que, tanto él como yo, buscábamos un piso de 2 habitaciones y, si podía ser, una terracita amplia y que estuviera en una zona que nos gustara, pero ya no buscábamos ni piscina ni 3 habitaciones ni 2 baños ni nada de eso.
De hecho, él tuvo que cambiar de pueblo y se fue bastante más lejos por los precios. Yo me quedé en Sant Joan Despí, pero porque compré un piso también que estaba para una reforma integral. Y por eso lo pude comprar de 3 habitaciones y con terraza, pero estaba destrozado, me lo pude comprar por eso.
¿Qué efectos fiscales tuvo el vender la casa tras haber pasado menos de 3 años después de la compra? ¿Qué trámites tuvisteis que hacer al respecto?
No pasó ni un año. La primera casa se compró en julio de 2021 y se vendió en junio de 2022. Por ello, como no se considera vivienda habitual, Hacienda nos ha pedido el 21% de los beneficios. Y, además, como la obra la hicimos nosotros, es decir, que la hizo mi hermano, no la hizo una empresa, no hemos podido tampoco demostrar un gasto muy grande de reforma. Simplemente pudimos desgravarnos los gastos de notaría y poco más.
El problema fue que estuve mal asesorada. Me dijeron que no me preocupara, que si invertía en otra vivienda, aunque la anterior no fuera considerada vivienda habitual, quizá se podía demostrar que se había vendido por una separación, ya que el piso estaba a nombre de los dos y luego hay una compra cada uno de otra vivienda por separado. Pero qué va. No se ha podido demostrar nada porque no éramos pareja de hecho ni estábamos casados. Entonces nos han hecho devolver el 21% del beneficio (y este último fue casi de 90.000 €).