Curiosamente, Sam Worthington, el actor que interpreta al personaje protagonista en la película más taquillera de la historia del cine, era albañil antes de convertirse en un fenómeno mundial. En 2009, el actor confesó a la revista People que nunca había tenido la intención de ser actor, pero que gracias a una chica, empezó a estudiar interpretación y se hizo un hueco en la pantalla australiana.
Pero, aunque su carrera cinematográfica se forjara inicialmente en Australia, fue la película de James Cameron la que disparó su fama. Y esta lujosa villa contemporánea en Sunset Strip en los Ángeles es un ejemplo de ello. La estrella del film de James Cameron, que ha vuelto en la segunda entrega de la saga Avatar: El sentido del agua, compró esta increíble mansión con más de 1.200 metros cuadrados de terreno por 7,9 millones de dólares.
Dos años más tarde, el precio de venta inicial de la vivienda era de 13,8 millones de dólares, aunque, tras algunas rebajas y un año en busca de comprador, finalmente, se vendió por 10,6 millones de dólares.





