Casi 7 de cada 10 personas (65%) que han comprado un inmueble en el último año se han planteado optar por la nueva construcción, según el informe de Fotocasa Research «Perfil del comprador de obra nueva en 2024«.
Las razones por las que preferimos comprar una vivienda de obra nueva son varias y dependen de las preferencias y las necesidades en cada caso: no necesitan reformas, son más eficiente energéticamente, ofrecen mejores calidades, suelen disponer de garaje o piscina y permiten un mayor grado de personalización.
Sin embargo, existe mucho desconocimiento acerca de qué requisitos debe tener una vivienda para considerarse de obra nueva. Desde Fotocasa, los analizamos a continuación.
¿Qué es una vivienda de obra nueva?
Una vivienda de obra nueva es aquella que se compra directamente a una promotora inmobiliaria o a una constructora y que, en consecuencia, no ha tenido un propietario anteriormente, lo que incluye a todos aquellos inmuebles sobre plano que aún no han sido construidos.
Eso sí, aunque una nueva construcción lleve años construida, se considerará de obra nueva siempre y cuando no haya sido habitada. De lo contrario, si ya ha tenido un propietario, pasará a ser una vivienda de segunda mano.







