Son pisos con más luz
En un ático contarás con más horas de sol y luz, lo que puede traducirse en un ahorro en el gasto energético. Al vivir en un ático tienes la oportunidad de disfrutar de una mayor luz natural durante el día, otro aspecto ampliamente valorado por los compradores de vivienda.
Además, al estar ubicado en lo alto del edificio, sus vistas suelen ser mejores, a diferencia de las viviendas ubicadas en las plantas inferiores.
Están más alejados del ruido de la calle
Los conceptos ciudad y poco ruido parecen no estar muy alineados. No obstante, si buscas una vivienda en una urbe con el mínimo ruido posible, tu alternativa perfecta puede ser un ático. Se disfruta de una mayor tranquilidad, ya que el ruido que se escucha en el interior es mínimo debido a la altura de estos inmuebles.
Los áticos son viviendas más silenciosas, lo que te permitirá descansar mejor y escuchar los mínimos ruidos posibles si vives en una zona transitada.
Ofrecen más privacidad
Muchos de los que se decantan por los áticos lo hacen por su privacidad e intimidad. Se trata de viviendas que se encuentran lejos del nivel de la calle, por lo que, a diferencia de vivir en un bajos, será más difícil estar disfrutando tranquilamente de tu terraza y ser visto por los vecinos o viandantes.
Los inconvenientes de vivir en un ático
Las viviendas en el ático son más caras
A pesar de todas las ventajas de vivir en un ático, este tipo de viviendas también cuenta con inconvenientes. El principal problema de los áticos es que suelen ser más caros.
Las viviendas en el ático son más exclusivas. Básicamente porque hay menos y su demanda es alta, lo que hace que los precios suban. Además, algunos áticos son viviendas dúplex, lo que encarece mucho más el precio.