Hoy, el precio del gas natural en el mercado ibérico cotizó a 45 euros/MWh. Este valor se aleja mucho, por su suerte, de los valores máximos históricos de finales de agosto, cuando el precio del gas por megavatiohora ascendía a casi los 230 euros.
Esta brusca caída viene, en parte, ocasionada por la falta de capacidad de almacenamiento de gas. Los almacenes están llenos y la demanda no es capaz de absorber el ritmo de llegada de barcos cargados de gas, indican desde Niusdiario. La llegada de más gas a España está formando un cuello de botella, ya que las reservas se encuentran al 92%, según datos de AGSI.
Por lo visto, dadas las buenas temperaturas a estas alturas del año, no hace frío en las casas como para encender la calefacción. «El consumo en industria y hogares ha caído un 32% en lo que llevamos de octubre. El dato es ligeramente mejor que el de septiembre pero se trata de un hundimiento superior al registrado durante los peores meses de la pandemia», apuntó un análisis del Grupo ASE el pasado mes de octubre.
¿De qué depende el precio del gas?
Básicamente, se trata de una relación entre la oferta y la demanda. El Mercado Ibérico del Gas es el operador del gas natural en España y Portugal y es el que se encarga de conseguir gas para que las compañías puedan comprar y vender gas en nuestro país. Durante el periodo de la guerra entre Rusia y Ucrania, el precio del gas, la luz y otros combustibles empezó a incrementarse. ¿El motivo? La Unión Europea recibe el 41% del suministro total de gas natural de Rusia.
Debido a esta situación, el precio del gas se disparó, lo que afectó directamente en el coste que pagamos los consumidores en nuestras facturas, y también, en la evolución del precio de la luz. Ahora, debido a la falta de demanda y exceso de oferta, el precio del gas vuelve a caer. «Las plantas regasificadoras (que transforman el GNL a estado gaseoso de nuevo) están trabajando a su máxima capacidad y su salida es lenta porque los almacenes están llenos y la demanda no lo está absorbiendo», comentan desde ASE.





