La famosa regla de las 3R’s -reducir, reciclar y reutilizar- que a todos nos han enseñado a la hora de reciclar ahora se convierte en la de las 7R’s -rediseñar, reducir, reutilizar, reparar, renovar, recuperar y reciclar-.
- Rediseñar. Es el primer paso: diseñar y pensar cómo hacer los productos para que el proceso de fabricación no consuma tanto y genere menos residuos. Con este paso comenzaremos a cuidar el medio ambiente.
- Reducir. Muchos de los hábitos diarios que tenemos actualmente son perjudiciales para el ecosistema, aunque a veces no nos demos cuenta. Una buena forma de concienciarse es ir cambiándolos y enfocarlos hacia un modelo más sostenible.
- Reutilizar. A todos los productos se les puede dar una nueva oportunidad, no siempre con la función para la que se hicieron pero sí puede servir para otras muchas finalidades.
- Reparar. Actualmente, cuando algo se nos estropea tendemos a comprarlo de nuevo. Sin embargo, convendría abrir más la mente y aprender que las cosas se pueden reparar. Además, esta opción sale más barata.
- Renovar. Darle una nueva vida a todos los objetos antiguos y usarlos con el fin para el que fueron creados.
- Recuperar los desechos y residuos para poder volver a darles forma y reutilizarlos.
- Reciclar para permitir una nueva oportunidad a los residuos.
¿Qué ventajas tiene la arquitectura circular?
Como ya hemos comentado, la ventaja principal que tiene este nuevo sistema es proteger el medioambiente, a base de minimizar el consumo de recursos naturales y la generación de residuos.
Por otro lado, beneficia a la economía local, ya que contribuye a que todas las demás construcciones continúen este nuevo modelo. Asimismo, aunque pueda pasar muy desapercibido, fomenta la creación de nuevos puestos de trabajo. En paralelo, ayuda a la reutilización de los materiales que ya han sido utilizados y les da una segunda vida antes de deshacerse de ellos.