Rusia es el principal suministrador energético de Europa: casi el 40% del gas natural y el 27% del petróleo que consumimos los Estados miembros proceden de dicho país.
Desde que empezó la guerra en Ucrania, el precio de las materias primas se ha incrementado, especialmente el de los mercados energéticos, dada la decisión de Putin de limitar el acceso al gas. Esto ha obligado a los países europeos a buscar alternativas e implementar medidas de ahorro de energía ante la posibilidad de un apagón.
El impacto de la guerra de Ucrania en Europa
Esta restricción no afecta por igual a todos los países, ya que no todos son igual de dependientes. Alemania, Italia y Francia, por ejemplo, importan cerca del 20% del gas natural ruso, mientras que en España no alcanzamos ese porcentaje.





