2- Un arquitecto para comprobar el estado de la vivienda
Imagina que la vivienda que quieres comprar está en un edificio en ruinas, con la fachada en mal estado o cuenta con reformas para las que no se ha solicitado un permiso de obra al Ayuntamiento. Un técnico, un arquitecto o un arquitecto técnico podrá acompañarte a la visita para asesorarte y resolver todas tus dudas sobre el inmueble.
Si se encuentran obras no declaradas que pueden afectar a la vivienda, el experto podría asesorarte sobre si es una buena decisión adquirir el piso.
3- Un reformista para saber el presupuesto de la reforma
Quieres cambiar la cocina o el baño de lugar, añadir habitaciones o hacer el comedor más grande tirando tabiques. Antes de comprar la vivienda necesitas saber si todas las reformas que tienes en mente se pueden llevar a cabo sin dañar la estructura. Un reformista podrá asesorarte y darte un presupuesto aproximado sobre la obra que quieres realizar.
Si quieres hacer una reforma integral en la vivienda, esta es la oportunidad de saber si los cambios son factibles. Imagina que compras la propiedad para crear tu propia distribución y, después, te indican que no es posible realizar la obra que tienes en mente, ya que dañaría su estructura. ¡Qué chasco!
4- Un abogado si la vivienda se vende con deudas o trámites pendientes
La presencia del abogado es interesante si la vivienda contase con problemas de trámites relacionados con herencias (hermanos que no se ponen de acuerdo, no hay aceptación de herencia…), problemas de habitabilidad en la vivienda o deudas vigentes no pagadas por los actuales propietarios.
Un abogado podrá asesorarte a la hora de comprar una vivienda con deudas pendientes o cualquier tipo de problema. Existen abogados que ofrecen asesoramiento en las compraventas de vivienda en los casos en los que la vivienda esté relacionada con herencias, problemas urbanísticos o fiscales.