Tampoco hay grandes cambios entre los inquilinos que barajan ambas opciones. Así, el 9 % de los que han alquilado o buscado una casa para alquilar, también ha buscado o conseguido alquilar una habitación en un inmueble compartido. En 2021 eran el 10 %. Asimismo, un 41 % de los particulares que han alquilado o intentado alquilar una habitación en un piso compartido ha mirado también viviendas completas (en 2021 eran el 35 %).
Esta pequeña fluctuación de seis puntos porcentuales solo hace acrecentar una tendencia que ya se apreciaba en años anteriores: son más los demandantes de habitación que aspiran a alquilar una vivienda entera que viceversa.
Por otro lado, un cambio significativo que se aprecia con respecto al curso anterior tiene que ver con la última acción que los demandantes de habitación han hecho en el mercado. Así, mientras que en 2021 había un 71 % que había alquilado o intentado alquilar una habitación en un piso compartido como última acción en el mercado, en 2022 han sido el 58 %.
El perfil de los demandantes de vivienda de alquiler: un 35 % vive con sus padres
Este segmento de población que participa en el mercado sigue siendo similar al de hace un año: un 57 % son mujeres frente al 43 % de hombres y tienen, de media, 31,8 años. Si la edad se analiza por tramos se observa que siete de cada diez tienen entre 18 y 34 años.
Con respecto a su lugar de procedencia, el 20 % es de Andalucía y el 18 % de Madrid. Además, su nivel socioeconómico es, en el 60 % de los casos, alto o medio alto. Asimismo, hay un 21 % de demandantes de habitaciones en pisos compartidos para alquilar que pertenecen a la clase media.
Su situación de convivencia tampoco presenta variaciones significativas con respecto a 2021: el 35 % vive con sus padres, el 28 % convive con otras personas que no son familiares y el 16 % vive con su pareja.