¿Alguna vez has oído hablar de las Inspecciones Técnicas de Edificios? Es posible que te suene el concepto, quizás porque lo relacionas con la ITV de los vehículos, pero que no sepas en qué consiste en realidad. Por ello, y dada su importancia, en este artículo te contamos que es la Inspección Técnica de Edificaciones (ITE) y todo lo relacionado con ella; es decir, con quién se debe llevar a cabo, cómo es el proceso de inspección, cuando se necesita y cómo obtenerla. Quizá tu edificio la necesite y debas comunicárselo a la comunidad de propietarios.
¿Qué es la Inspección Técnica de Edificaciones (ITE)?
La ITE, o Inspección Técnica de Edificaciones, es un sistema de control técnico por el que pasan los edificios envejecidos y de unas características concretas. Analizar las particularidades del edificio para que sus propietarios sepan las actuaciones que deben realizar para consérvalo es el objetivo de esta inspección, que se regula por el Real Decreto-ley 8/2011 de 1 de julio y por las distintas Ordenanzas Municipales.
Este trámite también sirve para comprobar el nivel de seguridad de la vivienda y sus habitantes.
¿Quién debe hacer la Inspección Técnica de Edificaciones?
La inspección técnica debe realizarse por técnicos especializados (aparejadores, ingenieros de edificación, arquitectos y arquitectos técnicos y graduados en ciencias y tecnologías de la edificación). Estos son los profesionales que mejor conocen cómo están construidos los edificios y cómo responden a agentes atmosféricos y mecánicos, así como al mal uso, para saber si el edificio está en buen estado. Además, se recomienda contratar un seguro de responsabilidad de la misma forma que se hace cuando se proyectan edificios o ejecutan obras.
¿Cómo es la visita de una Inspección Técnica de Edificios?
Tras escoger a un técnico, este realiza una visita presencial al edificio. Allí realiza una inspección visual donde analiza los elementos del edificio. Es importante que el técnico tenga acceso a las zonas comunes de la comunidad de propietarios y a todas las entidades privativas de la edificación (interior de las viviendas, oficinas y locales que la compongan) para así poder redactar un informe lo más completo posible.
Tras el análisis, se procede a la redacción del informe técnico que determina el estado de la edificación.
¿Cuándo se necesita la ITE?
La inspección técnica de edificios se vuelve obligatoria a partir de los 45 años de antigüedad de la edificación. Cada vez que transcurren 10 años de la última inspección, esta debe repetirse, ya que, pasado ese periodo de tiempo, un edificio puede conformarse por elementos en mal estado que ponen en riesgo la seguridad de las personas que lo habitan.
Existen otros casos en los cuales pasar dicha inspección es obligatorio: edificios a los que se les exige por programas u ordenanzas locales o edificios que quieran acogerse a programas públicos de ayudas para el fomento de la rehabilitación.
También hay edificios que se libran de pasar la ITE. En este tipo de casos aparecen aquellos que se encuentran con un expediente de declaración de ruina iniciado, edificios unifamiliares con cédula de habitabilidad vigente y aquellos en los que se haya llevado a cabo una rehabilitación integral, disponiendo de licencia de primera ocupación.
¿Cómo obtener la Inspección Técnica de Edificios?
Una vez el profesional certifica que el edificio analizado se encuentra en buen estado, y reúne las condiciones de seguridad imprescindibles para los habitantes y aquellos que se encuentren en el radio de la edificación, la ITE se aprueba. El mismo técnico que ha realizado la inspección lleva a trámite la documentación necesaria para que los organismos pertinentes presenten la resolución favorable del edificio.
Cuando existen deficiencias importantes o muy graves, la inspección se resuelve como no favorable. Cuando esto sucede es necesario realizar un proyecto de reforma del edificio que siga las especificaciones indicadas por el técnico.





