La Comisión Europea alcanzó, el pasado mes de mayo, un acuerdo con España y Portugal para poner tope al precio del gas en el mercado mayorista de electricidad en todo el territorio que ocupa la Península Ibérica. Lo que se ha dado a conocer como la “excepción ibérica” entró en vigor el 14 de junio y se espera que rebaje el precio de la factura de la luz entre un 15% y un 20%. Afectará a todos los hogares, aunque habrá diferencias entre los que se acogen a la tarifa regulada y los consumidores del mercado libre.
¿En qué consiste el límite al precio del gas?
Las interconexiones energéticas de la Península Ibérica con el resto de Europa no suponen más que un 3% del total. Por esta razón, España y Portugal realizaron una petición conjunta a la Unión Europea para ser considerados como una “isla energética” y poder así establecer medidas propias de control del precio relativo al consumo energético.
Tras recibir el visto bueno de la Comisión Europea, el Gobierno publicó el Real Decreto-ley 10/2022, de 13 de mayo, que establece un límite al precio del gas que utilizan algunas centrales para la generación de electricidad. El objetivo final de esta medida será ajustar el coste de producción de la electricidad que se traducirá en una rebaja en la oferta del mercado eléctrico.
Desde mediados de junio y durante los próximos seis meses, el precio máximo para el gas en España será de 40€/MW/h. Trascurrido este plazo, el tope del precio subirá hasta los 48,8€/MW/h durante otros doce meses adicionales.
¿Cómo va a afectar el nuevo precio del gas a la factura de la luz?
Con esta medida, el precio del gas en el mercado mayorista bajará a unos 130€/MW/h. Rebaja que se hará notar en la factura de la luz en los hogares españoles. Tras el anuncio de este mecanismo de ajuste, los usuarios quieren saber cómo afectará a su economía doméstica.





