La antigüedad de una vivienda es clave a la hora de valorar la adquisición de un inmueble sostenible. Mientras que la vivienda de obra nueva se adecua, por normativa, a unos requisitos en materia energética y de eficiencia, comprar un inmueble de segunda mano y convertirlo en un hogar sostenible obliga a tener que acometer reformas en la vivienda. Así, del 48% de los españoles que busca comprar una vivienda de segunda mano, 9 de cada 10 destinará parte de su inversión a la reforma del inmueble y, de estos, el 82% tendrá en cuenta criterios de sostenibilidad al acometerla, según revela el informe “La sostenibilidad en la demanda de vivienda”, realizado por Fotocasa y Solvia.





