Un contrato de alquiler con opción a compra es un formato híbrido entre dos modalidades más conocidas, el alquiler y la compraventa. Hablamos de un documento legal más complejo, que incluye dos subcontratos. El primero de ellos aglutinará todas las condiciones del arrendamiento de la vivienda, mientras que el segundo reflejará todos las cuestiones y acuerdos alcanzados para la adquisición de ese inmueble en un futuro próximo.
¿Cómo funciona el alquiler con opción a compra?
Los pisos de alquiler con opción a compra garantizan que, pasado un periodo de tiempo previamente pactado, el inquilino puede adquirir la vivienda por el precio estipulado al principio de la relación contractual. Además, de la cuantía final se descontará todo o parte de lo que ya haya pagado en concepto de rentas mensuales.
Las personas que acceden a esta modalidad de contrato no tienen la obligación de comprar la vivienda transcurrido el plazo establecido previamente. Podrán elegir libremente si ejecutan la compra o prefieren no hacerlo.
Este tipo de contratos son una alternativa para aquellas personas que quieren comprar a medio plazo, pero que no disponen de la liquidez necesaria para hacer frente al desembolso inicial que conlleva comprar una casa. Hay que tener en cuenta que, generalmente, la banca presta en la hipoteca un 80% del precio total del inmueble. Es decir, si la vivienda vale 150.000 euros, el préstamo hipotecario será de un máximo de 120.000 euros.
Entonces para poder realizar la compra será necesario contar con el 20% restante, siguiendo con el ejemplo anterior unos 30.000 euros, a lo que habrá que sumar sobre un 10% adicional para pagar los gastos e impuestos relacionados con la operación. Hoy en día, ahorrar ese 30% del precio total de una vivienda puede ser inviable para muchas personas. De hecho, según un estudio de Fotocasa, el presupuesto para pagar la entrada de una vivienda se incrementó un 16% en los últimos años. En estos casos, un alquiler con opción a compra será una alternativa a tener en cuenta.






Muy interesante y bien claro, deberían también nombras más cláusulas que contiene este tipo de contratos. Gracias por la información
Hola, no veo las ventajas. El inquilino paga la casa mes a mes a interés 0, con lo que el alquiler le sale gratis. Perfecto.
El propietario tiene que declarar el alquiler que no está cobrando, mientras la casa pierde valor mes a mes. Y esto es todavía peor en el caso de que siga pagando la hipoteca. La única ventaja sería que el inquilino renuncie a la compra, en ese caso sí estaría pagando el alquiler, la casa mantiene su valor y perdería la opción de compra (que también hay que declarar, por cierto).
Los beneficios para el propietario son muy relativos.