Son muchas las variables que, a lo largo de la vida, nos pueden llevar a necesitar dinero en efectivo. Hipotecar una casa en propiedad puede parecer una solución rápida y eficaz para conseguir liquidez. Pero antes de dar el paso, es importante conocer todos los riesgos que entraña esta operación y valorar si es la mejor alternativa para superar un problema económico. Hipotecar una casa ya pagada no es una operación que se realice con frecuencia. Es posible hacerlo sí, pero antes de tomar la decisión, te recomendamos que analices si merecerá la pena.
¿Para qué sirve hipotecar una casa ya pagada?
“Hipotecar mi casa” es una idea que podemos barajar cuando necesitamos dinero y no encontramos otra fórmula para conseguirlo. Si dispones de una vivienda en propiedad, con esta operación puedes conseguir una importante suma de dinero de forma rápida y sencilla. Entre los motivos más frecuentes para decantarse por esta solución, podemos destacar los siguientes:
- Invertir ese dinero para la reforma o rehabilitación de ese u otro inmueble.
- Comprar una nueva vivienda. Si no nos conceden un nuevo préstamo hipotecario con dinero suficiente para realizar la operación, podemos aportar la hipoteca de la otra vivienda como garantía complementaria.
- Invertir dinero en un nuevo negocio o montar una empresa.
- Decidir ejecutar un proceso de reunificación de deudas.
¿Cómo es el proceso de hipotecar una casa en propiedad?
Resumiendo, hipotecar una vivienda libre de cargas consiste en que una entidad bancaria otorgue al propietario del inmueble una cantidad determinada de dinero. Si, por cualquier motivo, el beneficiario del préstamo no puede hacer frente a la deuda contraída el banco se quedará con la casa hipotecada. Es decir, se presenta la vivienda como aval o garantía del pago de la hipoteca y sus intereses.
Es importante tener en cuenta que la hipoteca presenta el mismo funcionamiento que cualquier otro préstamo. El dinero debe devolverse todos los meses y, además, habrá que hacer frente a los intereses pactados. Llegados a este punto, también es importante destacar el hecho de que, normalmente, el dinero que se recibe por esta operación rondará el 50 o el 60% del valor total del inmueble. Es decir, entre 50.000 o 60.000 euros para una vivienda valorada en 100.000 €.
Un ejercicio recomendable será comparar varias ofertas de hipoteca con el objetivo de elegir aquella que presente unas condiciones más ventajosas. Además, esta tarea también ayuda a recabar la información necesaria de cara a decidir si esta operación es recomendable o no.






en caso de impago te embargan llas dos viviendas al hipotecar una para comprar otra