Madrid y Barcelona son las ciudades más caras de España para comprar una vivienda y en ellas encontramos los barrios con los precios por metro cuadrado más elevados. Así, el barrio más caro del país se encuentra en Madrid y es Recoletos, en el distrito de Salamanca, con precios que multiplican por 4,5 la media nacional, según los datos del Índice Inmobiliario Fotocasa. Le siguen los barrios del Eixample y el de Diagonal Mar-Front Marítim de Barcelona, que cuadruplican la media nacional, al igual que el barrio madrileño de Castellana.
Solamente San Sebastián tiene dos barrios en el top 20, el Área Romántica y Gros. El resto lo completan barrios de Madrid y Barcelona, además del barrio de Dalt Vila en Ibiza, que ha sufrido un incremento drástico en los últimos años, a pesar de que en 2020 los precios han caído un 4,2%, debido al descenso del turismo por la pandemia.
“Madrid y Barcelona son las ciudades que más habitantes acogen de nuestro país. Precisamente porque ofrecen una mayor concentración de oportunidades laborales, variedad sociocultural y reclamos turísticos, lo que supone un gran atractivo para residir en ellas. Estos son factores que fomentan la demanda y empujan al alza los precios. Los cambios en los precios de venta de vivienda en las zonas que han sido tradicionalmente más caras no han tenido descensos significativos. Sin embargo, sí hemos observado una tendencia al alza de aquellas localidades con fácil acceso a grandes ciudades pero que están situadas en zonas cercanas a entornos naturales o que cuentan con una mayor presencia de tipologías como casas y chalets. Creemos que esta tendencia se irá moderando a lo largo de 2022 con el retorno total a la normalidad tras la pandemia”, explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de Fotocasa.
Fuera de las grandes ciudades, pero de fácil acceso: la nueva tendencia en vivienda
Los cambios de tendencia producidos en el último año arrojan interesantes conclusiones respecto a la modificación de preferencias de los españoles en la compra de vivienda. La pandemia ha incrementado el interés por los barrios más alejados del centro y por localidades próximas a las capitales. Además del centro de las ciudades, los compradores se fijan en áreas que, sin estar en el centro, se sitúan cerca de las grandes ciudades y cuentan con núcleos urbanos de tamaño suficiente como para ofrecer un alto nivel de servicios.
Por ello, observamos un incremento superior al 10% en los precios en distritos menos céntricos como Poniente en Palma de Mallorca o Tres Olivos-Valverde en Madrid, o ciudades periféricas a grandes capitales como San Antonio – Las Arenas en Puerto de la Cruz (Tenerife) Gavà (Barcelona), Fuengirola, Marbella y Rincón de la Victoria (Málaga), Santa Pola (Alicante), Dos Hermanas (Sevilla) o Reus (Tarragona).





