En los últimos meses el Gobierno español ha establecido numerosos cambios en lo que respecta a los derechos de los animales. Así, el pasado 6 de octubre de 2021 el Gobierno presentó la nueva Ley de Protección Animal, que vela por el bienestar y los derechos de las mascotas, que dejaron de ser bienes muebles o cosas para pasar a ser “seres que sienten” y, por lo tanto, tienen una serie de derechos que se deben respetar.
Posteriormente, en el mes de diciembre, el Congreso aprobó la ley que considera a los animales como “seres vivos dotados de sensibilidad” y el 5 de enero de este año pasaron a ser parte del núcleo familiar, es decir, un miembro más de la familia.
Esta nueva legislación regula también la naturaleza de las relaciones de convivencia entre los animales y sus dueños y, por ende, quién se queda con su custodia en caso de divorcio, especialmente la de los perros. Lo analizamos a continuación.
En caso de divorcio o separación, ¿quién obtiene la custodia del perro?
Como acabamos de comentar, en caso de divorcio, separación o nulidad matrimonial, y siempre que los cónyuges no lleguen a un acuerdo sobre quién debe quedarse con la custodia de su mascota, los jueces tendrán la potestad de determinar quién se queda con ésta, de la misma manera que sucede con los hijos, la vivienda, los bienes económicos, quién paga los gastos de la comunidad… y todo lo que pertenece a la pareja.





