Si estás pensando en poner tu vivienda a la venta o simplemente quieres calcular el precio medio por el cual podrías venderla tienes varias posibilidades de hacerlo. Y es que existen distintas formas de calcular el valor de una vivienda, aunque en función de la finalidad para la cual necesitemos saberlo, deberemos recurrir a unas u otras.
A continuación analizaremos qué formas existen para calcular el valor de una vivienda en venta, qué aspectos hay que tener en cuenta para conocer su valor medio y cómo podemos incrementarlo.
¿Qué formas existen para calcular el precio de una casa?
A grandes rasgos, podemos decir que hay dos formas fiables mediante las cuales podemos calcular el precio de una casa: las valoraciones y las tasaciones. Tanto unas como otras nos dan esa información aunque en función del por qué necesitemos saberlo recurriremos a una u otra.
Cómo se calcula el precio de una casa mediante una tasación
Si queremos saber el valor real de una casa deberemos recurrir a una tasación inmobiliaria. Se trata de un certificado legal que, a partir de un baremo objetivo oficial, determina el valor concreto de una vivienda.
Lo lleva a cabo in situ un arquitecto o un técnico certificado mediante un determinado procedimiento concreto, a partir del cual asignará un valor objetivo a la vivienda, que quedará plasmado en un documento legal. Para ello, tendrá en cuenta varios aspectos, como su antigüedad, su estado de conservación, su orientación, la calidad de los materiales de construcción y el barrio en el que está localizada, entre otros.
Al ser, como apuntábamos, un documento legal, la tasación inmobiliaria permite saber el valor real de una vivienda y, por lo tanto, asignar un precio justo a la hora de venderla. Asimismo, también se utiliza para repartir bienes y para poder solicitar una hipoteca.





