España, como la mayoría de estados de la Unión Europea, se ha marcado una serie de metas para cumplir con sus responsabilidades referentes al cambio climático, ante Europa y ante el resto del planeta. Y es que nuestro país se ha comprometido a reducir antes de 2030, en un 55%, como mínimo, las emisiones de CO2 que genera.
En el marco de lo que ha denominado la recuperación verde, y para lograr alcanzar este objetivo, el Gobierno español lleva meses incentivando la rehabilitación de viviendas para instalar energías renovables y, de esta manera, garantizar la eficiencia energética de los edificios de una forma más sostenible.
Sin embargo, hace poco más de una semana, el Ejecutivo nos sorprendió afirmando que, de cara al próximo mes de julio, tiene pensado aprobar un impuesto medioambiental que, de forma indirecta, penalizará el consumo responsable de las viviendas de nuestro país.
A continuación analizamos en qué consistirá este tributo y de qué forma repercutirá tanto en la economía de las familias españolas, como en los objetivos marcados por el Gobierno, para ahorrar energía mediante un consumo eficiente.





