España es uno de los países con más historia. Tanto es así que se sitúa segundo en la lista europea de los estados con más lugares declarados Patrimonio de la Humanidad y tercero a nivel mundial con más declaraciones reconocidas.
Nuestro país cuenta en total con 48 lugares declarados, muchos de los cuales forman parte de los centros históricos, que tanto peso tienen en la herencia de nuestra historia. Sin embargo, no todos aguantan el paso de los años de la misma forma, por lo que tienen que rehabilitarse o restaurarse. Para ello, se deben seguir una serie de pautas y límites, para no modificar su valía. A continuación te los contamos.
¿De quién depende la rehabilitación de los centros históricos?
Algunos de los centros históricos más bellos del mundo se encuentran en nuestra geografía. Son, sin duda, lugares únicos que durante cientos de años han sido testigos de historias y secretos que siempre les acompañarán y que a nosotros nunca nos dejan de sorprender.
Como apuntábamos, no todos se conservan de la misma manera, por lo que, la gran mayoría, han tenido que ser rehabilitados. Sin embargo, para ello, se tienen que seguir una serie de limitaciones, sin las cuales, su valor y patrimonio histórico podría verse alterado. Te las contamos.
En primer lugar, cabe destacar que la competencia para el tutelaje del patrimonio y, con él, de los centros históricos, depende de cada comunidad autónoma, por lo que cada una ha desarrollado una legislación concreta. Sin embargo, hay ciertos aspectos en común entre todas.
Las primeras leyes de protección del patrimonio histórico español se remontan al siglo XVIII, bajo la premisa de evitar su deterioro, por lo que pueden considerarse medidas de rehabilitación. Y es que la conservación de los centros históricos pasa por la restauración y la rehabilitación de sus edificios.





