El estilo industrial tiene su origen en las antiguas fábricas y almacenes industriales que ocupaban las áreas urbanas neoyorkinas en los años 70. Cuando muchos de ellos cerraron, en los años de la recesión económica, fueron convertidos en locales comerciales y espacios residenciales. Aquellos artistas y creativos que necesitaban un estudio fueron los primeros en habitar este nuevo concepto residencial al que se denominó loft. Luminosidad y espacios diáfanos, utilitarismo y arquitectura vista son las principales características de este estilo vintage de carácter urbano.
Luminosidad y espacios diáfanos
Los lofts solían tener una doble finalidad: servir de vivienda y de taller o estudio de trabajo. Por ello, la abundancia de luz es un elemento fundamental en este tipo de espacios. Las ventanas sin cortinas dejan entrar la luz natural y la ausencia de muros permite que esta circule por todo el interior sin obstáculos. Techos altos y grandes ventanales de hierro son también característicos de este estilo.

Foto: BoConcept
Arquitectura al desnudo
La estética industrial supo apreciar la belleza de los materiales constructivos dejando al descubierto paredes de ladrillo, vigas y pilares de hierro o cañerías y conductos de aire.
Sentido utilitario
Se trata de un estilo funcional antes que bello. El mobiliario está diseñado para resistir el paso del tiempo y materiales de gran dureza y durabilidad, como el hierro o el cemento, son claves en este estilo industrial.

Foto: archivo
10 consejos para lograr un estilo industrial en casa
Si te gusta el estilo industrial, aquí van hoy unos cuantos consejos para incorporarlo con éxito en un apartamento urbano actual.
1. Elimina paredes y crea un amplio espacio de planta diáfana.
2. Una pared de ladrillo visto proporciona el marco perfecto para una decoración industrial. Cualquier otro elemento constructivo que quede expuesto (vigas, pilares, tuberías, conductos…) será un elemento arquitectónico ideal para completar este estilo.

Foto: Rum Hemma
3. Los suelos de cemento (pulidos o sin pulir) o de madera constituyen otra característica común del look industrial.
4. Las ventanas deben estar sin vestir, sin cortinajes ni accesorios, para que la luz natural entre en abundancia en el interior.
5. Incorpora un mobiliario de estilo vintage con acabados de hierro y madera natural. Las piezas de oficina, como escritorios, librerías o cajoneras son piezas claves en esta decoración.
6. Utiliza una paleta de tonos neutros y apagados, como grises y marrones, y acabados metálicos, como el cobre o el bronce, con un efecto desgastado.
7. Escoge lámparas de metal o sin pantalla y focos de cine.

Foto: Ferm Living
8. Decora con objetos reciclados y reinventa su función. Piel desgastada, sillas de hierro de aquéllas que habitualmente se encontraban en cafeterías, o cualquier otro artefacto industrial funcionarán fenomenal en una decoración de estilo industrial.
9. Introduce plantas de gran tamaño con hojas grandes y rígidas, nunca flores o plantas delicadas.
10. Cubre los suelos con alfombras de materiales resistentes y texturas muy marcadas.
Un último consejo para conseguir este estilo en casa es jugar con la escala y las proporciones, pero manteniendo siempre un look minimalista y sencillo.





